Releyendo "Las flores del Mal" de Baudelaire me vuelvo a adentrar en las profundidades voluptuosas, carnales y embriagadoras del mal , del pecado y la seducción.Cuando Rodin imaginaba su obra maestra , el pórtico del infierno, tenía en mente dos grandes obras de la literatura universal: la "Divina Comedia" de Dante , y "Las flores del mal" del poeta simbolista francés. Hay que estar genialmente loco para convertirse en conductor de las flores enfermas y bellas de una escultura que resume el infierno del hombre en la tierra.
La exaltación del goce y las pasiones del poemario fueron fuente de inspiración para Rodin en el momento de dotar de carnalidad y formas seductoras a las figuras que componen su infierno.
¡ Ay , pensador maldito! , artista que consagra el horror y el pecado y lo sublima como máxima categoría estética.






